Síntomas

El síntoma más típico que alarma al paciente es el dolor (gonalgia). La sede del dolor depende de la estructura afectada por la patología e del compartimento interesado. En los pacientes ancianos el dolor es típicamente medial, compartimento afectado más frecuentemente por las fases iniciales de la artrosis.

Las modalidades con las que se manifiesta cambian de acuerdo con la patología. El dolor que aparece lentamente con progresivo empeoramiento en un paciente anciano hace sospechar el surgimiento de una gonartrosis, el dolor agudo en un paciente joven tras un trauma distorsivo o de esfuerzo, hace sospechar el surgimiento de una lesión de menisco. El dolor causado por la articulación de la rodilla viene evocado por la carga (camino) o por la movilización pasiva llevada a cabo por el examinador a los máximos grados de articularidad.

Con frecuencia el dolor puede estar acompañado por cojera causada por la tentativa del paciente de reducir al mínimo el momento de apoyo del miembro con rodilla dolorosa. Esa tentativa produce un desequilibrio en la andadura por efecto de la menor duración del paso con apoyo sobre el miembro “enfermo” respecto al paso con apoyo sobre un miembro sano.

De la misma manera con frecuencia el dolor puede estar acompañado por hinchazón. El abultamiento de la articulación, a veces evidente a la simple observación, está causado por el aumento de la cantidad de líquido intra-articular. Cuando el líquido en exceso es líquido sinovial, como en el caso de la inflamación de la pared interna de la cápsula (sinovitis) la hinchazón viene definida hidrartro. La presencia de hidrartro es típica en caso de artrosis severa. Cuando el líquido en exceso contiene sangre, causada por una fractura o por una lesión ligamentosa intra-articular después de un trauma, se habla de hemartro.

Más rara es la aparición de rigidez, frecuentemente debida al desgaste severo de la superficie articular y a la presencia de calcificaciones que disminuyen la excursión articular.

El bloqueo articular es en cambio una limitación articular que permite pocos grados de excursión articular, con frecuencia acompañados de intenso dolor. El bloqueo tiene siempre una causa mecánica, más frecuentemente está causada por un fragmento de menisco roto que se interpone entre las dos superficies articulares impidiéndoles que se deslicen una sobre la otra.

La inestabilidad es una falla de la articulación durante la carga. En los pacientes ancianos puede ser causada por la degeneración de los ligamentos colaterales y por el desgaste del hueso femoral o tibial y en los pacientes jóvenes por la lesión del ligamento cruzado anterior.

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